domingo, 8 de marzo de 2009

¿NO HAY DOLOR?... ¡¡POR QUÉ!!




“Todos tenemos un sol cuando nacemos. Si siempre cuento con un árbol que me proporcione sombra, nunca llegaré a deslumbrar por mí misma”.


Uno de los aprendizajes más enriquecedores que me han aportado se condensa en 12 horas intensivas.


Enorme agradecimiento a las grandes profesionales que me lo han dado a conocer.


La frustración es necesaria para alcanzar metas en la vida. Incluso el indefenso bebé necesita sentir esa insatisfacción para desarrollar su personalidad y enfrentarse al mundo.


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Este pensamiento, trasladado a la realidad del adulto, puede resultar algo angustioso. Una estimulación dolorosa reiterada puede dejar una profunda huella en el sistema nervioso central. Sin embargo, paradójicamente, el dolor es necesario. Un dolor agudo desencadena la ansiedad y requiere una atención indispensable para sobrevivir.


Guarda bastante lógica teniendo en cuenta que el dolor somático se origina en la piel, a través del tacto. Y bien sabemos que éste es el mayor de los sentidos.


Tanto es así, que se puede vivir ciego, sordo, sin olores ni sabores. Pero sin la capacidad táctil, la vida corre demasiados peligros. Hasta tal punto que “la insensibilidad congénita al dolor” (enfermedad conocida como CIPA) puede provocar una muerte lenta sin ni siquiera ser consciente de ello o poder remediarlo.


El conflicto que se crea en este punto resulta francamente interesante al observar que este sentido es el responsable de las sensaciones más placenteras y también del mismo dolor físico. Uno de los mayores maltratos que un bebé puede recibir es negarle el contacto físico y al mismo tiempo, necesita experimentar el dolor para desarrollarse plenamente.


Esto le da algo de sentido a lo que a veces entendemos erróneamente como “dolor injustificado”, y crea un aprendizaje bastante valioso del que todos debiéramos ser conscientes y sacar producto de ello.


Pero para experimentarlo es necesario vía libre. Caerse tantas veces como haga falta para poder levantarse cada vez más erguidos.




Sara Andrada, gran psicomotricista y mejor persona: gracias por tu aportación.


Pilar Valderrama: increíble sensibilidad. Objetivo conseguido, y lo mejor de todo es sacarle un sentido aplicable a tu vida.

3 comentarios:

  1. Entendi que fue un curso lo que resibiste. Esta bueno el enfoque que le dio. Bonito blog me gusta como pensas.

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  2. Has intentado enlazar varias ideas complejas en una misma entrada con el inconveniente (bajo mi punto de vista) de que no queda claro el sentido de la entrada. Aunque también es verdad que ni te conozco ni probablemente sea quién para juzgar.

    Me resulta especialmente complicado relacinar el título de la entrada, con el contenido, con la fotografía, con el vídeo que adjuntas.

    En cualquier caso, me gusta cómo escribes, pero tal vez seas demasiado profunda para mi modesta entendedera.

    De todos modos, añado lo que decía mi madre: "sólo de palos se aprende". Aunque no estoy segura si está en la misma línea que la entrada.

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  3. Adam, efectivamente, es un curso lo que dí. Gracias por tu comentario.

    Carmenxu, considero que no es un post excesivamente profundo. Las personas somos complejas y a veces relacionamos nuestro día a día con aprendizajes aplicables a nuestra vida. No creo que sea necesario explicar demasiado más acerca de la entrada. El curso que recibí era de masaje infantil con psicomotricidad y música. ¿Cómo se come eso? Eso mismo me pregunté yo antes de asistir.

    Fue lo suficientemente completo como para que inevitablemente se relaciones con lo más cercano de cada uno.

    ¿La pretensión de la entrada? ninguna en concreto. La idea que quería transmitir es exactamente la que tú hayas entendido.

    Si tu percepción es: "sólo de palos se aprende", eso es perfecto.

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