martes, 28 de abril de 2009

INSOPORTABLE SUPLICIO




¿Qué valor tiene un ingreso tuyo en mi cuenta bancaria?


Para mí ninguno. Materialmente, menos mil. Más bien supone un sacrificio: llamarte para entender algo.


QUE NO ME DEBES NADA, QUE NO. En Paz, por favor, ya...


¡¡¡EN PAZ!!!


La desesperación hace arrastrarse hasta el punto de creer que las personas somos material de mercancía.



Un juego que no divierte en absoluto ¡¡basta ya!!




viernes, 24 de abril de 2009

¡¡YA!!


Soy una mujer de palabra. Lo se yo y lo saben los que me conocen.


Es fácil serlo si tu conciencia te bombardea cada vez que la incumples y te obliga a delatarte. Siempre ha sido así, desde que yo recuerde.


Algo falla últimamente. Demasiadas caídas en la misma piedra y me niego a que ocurra una vez más...


NO DEBO MENCIONARTE.





Que me preguntes cómo puedo seguir dirigiéndote la palabra destapa todo y demuestra lo que tengo que hacer y mantener sin reparos. Ni estás tan perdido, ni te debo nada.


Y es que es imposible odiarte. Sólo eres débil, no tienes la culpa. Pero yo tampoco.


Agradezco tu desafortunada pregunta, lo ridícula que me ha hecho sentir.


Si de algo me tengo que disculpar es de quererme demasiado. Lamento el delito, pero ya está saldado. Hoy lo he saldado.


FIN (con mayúsculas y fecha). Prohibido trampas.



viernes, 17 de abril de 2009

ROMPIENDO MOLDES




Tiempo atrás me preguntaba por el motivo de mi predisposición para aburrirme frente a la monotonía.......... Me asusté creyéndome una eterna insatisfecha.


Me asusta verme hambrienta de alicientes cuando he alcanzado algo. Me asusta pensar que todo me sabe a poco y que necesito más de lo que tengo. Necesito empezar un nuevo libro cuando acabo la última página, sentir lo que no he experimentado y andar por donde nunca he caminado.


Da vértigo preguntarse dónde están los límites de lo que se quiere. Dónde acaba lo placentero y comienza lo nocivo. Porque nadie te asegura que el suelo que pisas sea firme si nunca has andado por él. Nadie te garantiza que estés fuera de peligro, y sin embargo, mantienes esa inclinación por lo desconocido.


Dicen que quien juega con fuego se acaba quemando. Y yo añado que quien nunca se quema, no desarrolla callo.


Vivamos con todas las emociones y sin ningún miedo.


La respuesta que encuentro a mi pregunta es que el peor de los miedos es tener la sensación de que tus días pasan con la misma intrascendencia con la que alguien con cerebro pasa las hojas de una revista de moda.


No hay que resignarse a que esto ocurra. Negarse a ello es lo más sensato que se puede hacer.



domingo, 12 de abril de 2009

CARPE DIEM




No hace demasiado he pronunciado la pregunta más infantil que podría hacer: “¿cómo te ves en un futuro?, ¿crees que seguiremos manteniendo el contacto?”. La respuesta es un silencio. Tremendo enemigo mío...




Continúo: “Vale, no contestes, sólo escríbelo, yo haré lo mismo”.


“Ok, pero no te lo daré ahora”.


Le acuso de cobarde, a lo que responde: “no tiene sentido hacer esto”.


Sigo en mis trece: “es divertido pasado el tiempo, acordarse de lo que pensábamos y observar si teníamos razón o no”.


.......................


Recordando las sabias palabras de mi gran ídolo Eduard Punsent rectifico mentalmente. La felicidad está en la sala de espera de la felicidad. El homínido es el único animal que no disfruta con la espera, sólo, con la culminación de cualquier acto.


Nunca está de más recordar la importancia de las pequeñas cosas, disfrutar de ellas, y no perderse ni gota.



viernes, 3 de abril de 2009

JE NE COMPRENDS PAS


“Tú no vuelves de Australia.”....

He perdido la cuenta de las veces que he escuchado esto viniendo de personas de diferente contexto.


Aunque lo realmente emocionante es esperar esa historia de aquel que te acaba de escuchar echar pestes de la rutina que te ha consumido durante años. Todos nos creemos con derecho de aportar nuestro granito de arena a aquel que va a iniciar una nueva vida. Todos tenemos algo que contar y la necesidad de empatizar con aquel que pretende romper con parte de su pasado. Esas historias destapan la vida que se añora, lo que se ha dejado atrás o sueños que jamás se alcanzarán.


Pero lo realmente sorprendente es que esto ocurra con gente que no te conoce de nada, o de muy poco. Es de agradecer esa confianza que deposita aquel que acabas de conocer y te abre su corazón con historias que es posible que no conozcan sus compañeros de trabajo.


Las mismas cosas atraen a todos los seres humanos y provocan emociones similares.


No es habitual salir emocionado de la empresa en la que vas a comenzar a trabajar porque tu jefa te ha contado una historia que te ha llegado directamente donde debía. Sólo bajo este contexto caben situaciones de esta índole.


Algunas expresiones rotundas te hacen pensar en la valentía de aquel que pronuncia dichas palabras: “¿Eres consciente de que no vas a ser la misma cuando vuelvas?”, “te enamorarás de un australiano y te casarás”, “encajas en el prototipo de persona que... blablablabla...”............


¿Y si ya estoy enamorada?, ¿y si no me quiero casar?, ¿y si soy tan sumamente dependiente que no puedo vivir lejos de mi mamá, mi papá, mi tío Rodrigo y mi amiga Juanita? Por elucubrar.....


Conociéndote o no, te das cuenta de que todos coinciden en puntos comunes. Te preguntas si es por ti, o es por ellos.


Pero la mejor de todas sin duda... la mejor de todas es cuando tu jefa te ofrece trabajo y añade: “no me haré demasiadas ilusiones contigo, se que no vas a volver”.


Resulta desconcertante no entender las palabras de aquellos que se están refiriendo a ti.