domingo, 3 de mayo de 2009

SOY UN PICHÓN





En el trayecto del trabajo a mi casa me pregunto mentalmente por el menú que toca hoy para comer. Y bien podría ser alpiste, porque a pichón, no me gana nadie.


Suelo cometer el error de creer en la sinceridad de las personas, hasta que se demuestre lo contrario. Bien podría hacer a la inversa: desconfiar de primeras hasta que se demuestre lo contrario...



Lo cierto es que la mentira no es un crimen. Tan sólo una estrategia que siempre esconde un determinado objetivo.



Pero a menudo, intuimos que la otra persona va a actuar como tú. Damos por hecho que lo que a ti te sale de manera natural, es común al resto de la humanidad. Pero la realidad es muy distinta. Muchas veces hay un abismo entre lo que tú haces, lo que hacen los demás y lo que te gustaría que hicieran.



No me planteo bajar el listón de exigencias, pero tal vez sí el de expectativas. Esperar poco y recibir de sorpresa lo que vaya viniendo tampoco suena mal.



Y tú, si fueras un animal, ¿cuál serías?




7 comentarios:

  1. ¿Qué animal sería? Me autocontesto yo sola: yo si fuera un tío, sería un cabrón, está claro.

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  2. Ostras Pedríiinnn...¡¡¡,me has dejado planchado con tu comentario..., bueno, me presento, soy Pedro y Maria de blogear..., me habó de ti.
    Tu post es cortito pero refleja una realidad, pese a que en conjunto,las personas actuamos igual, somos previsibles..., en la realidad de lo individual, del tu a tu cotidiano..., descubrimos eso que comentas. Pocas de esas personas conducen sus vidas con la misma sinceridad que tu, no valoran la verdad o la honestidad, mas que nada porque son valores que no producen beneficios materiales..., es mas, nos causan problemas..., pero creo que la sensación interior que obtenemos conduciendonos honestamente, es suficientemente grata y gozosa como para que continuemos intentando progresar, crecer..., sin esperar nada de nadie ni nada a cambio.
    ¿Que animal sería...?, uf,ultimamente mi galgo me tiene hipnotizado, igual porque corre como el viento o retoza y duerme como un bebé..., digamos que disfruta de todo.
    Un saludo...,clave de sol, amiga de Maria

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  3. Hola Mar... ya veo que Pedro (bicipalo) ha pasado a "conocerte", me alegro por ello.

    Como dices ser un "pichón", aún te falta para batir alas, pero lo harás y descubrirás tantos destinos como capacidades tengas para alcanzarlos.

    Tú mantente fiel a tus principios porque son los que te hacen de almohada en las noches y si alguna vez también tuvieras que cambiarlos, porque en la vida se aprenden muchas cosas e incluso que estábamos equivocados, ten la humildad para aceptarlo. Yo a ésto lo llamo "ser consecuente" con uno mismo y con el resto. Si todo va bien, genial y si algo se tuerce hay que apechugar con lo que venga y hacer lo que uno tenga que hacer para reparar el daño que haya causado. Decir "perdón" solo es la primera parte.
    Pero no olvides que la mayor mentira es la que uno mismo se cuenta y encima te convence.

    Si fuera un animal...seguramente sería "gato", con lo que Pedro y yo nos convertiríamos en un "corre que te pillo", jajaja.

    Besitos, Mar.

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  4. Bicipalo, te puedo asegurar que la sensación interior con la que te quedas es la de sentirte como una verdadera gilipollas, no es agradable. Hay veces que no es necesaria tanta sinceridad. La transparencia es un arma de doble filo que te acaba dejando sin defensas.

    Pero claro, eso hay que aprenderlo de algún modo. Dicen que el hombre es el único animal que tropieza siempre en la misma piedra. Pero lo que cuenta es aprender, no hay mal que por bien no venga

    Leeré tu blog.

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  5. María, los principios no valen un carajo cuando siempre te dejan en una situación de desventaja. Hay que ser lo suficientemente inteligente como para cambiar de zapatos si se te han quedado pequeños ya. Hay veces que la visión de las cosas se tiene que cambiar por narices si no quieres recibir siempre la misma medicina.

    Al final va a ser verdad que todo se va a resumir en una estrategia y en saber jugar tus cartas. Pues nada, a barajar se ha dicho.

    ¡¡Buenas noches!! Y gracias por regalarme siempre una contestación a cada cual mejor.

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  6. Claro bonita...por eso digo que en la vida se aprenden muchas cosas, incluso que estábamos equivocados, perooooo...si ves que alguien tira piedras y sale indemne, tú no vas a ponerte a tirar piedras también, no?. Lo que tu inteligencia tiene que decirte es "Mar, aprende a esquivar las piedras porque este cabrón apunta como nadie".

    En cuanto a las mentiras, mi madre siempre nos dijo "que tienen las patitas cortas y siempre se coge antes a un mentiroso que a un cojo". No te cortes las "patitas", Mar...que el tiempo sumado a una buena dosis de inteligencia hacen que las mentiras den la vuelta y caigan donde tienen que caer, en su creador.
    Siempre es más fácil recordar una verdad, que retener una mentira.
    Besitos de "patitas largas" (es el nombre de mi supuesto gato interior, jaja)

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  7. María, sin comentarios... se ha quedado en un malentendido. Estoy a punto de eliminar la entrada, pero mi regla va a ser no borrar lo ya escrito.

    Pichón y malpensada. Humilde también, pero gilipollas, un rato. Todo en uno, pack completo, ¿qué más se puede pedir?

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