lunes, 29 de junio de 2009

LET IT BE





Siempre he escuchado que cuando se deja una relación lo mejor es no saber nada de la otra persona. Aunque te llore y te suplique 30 minutos de tu vida para dedicarle una cerveza. O te asegure que su vida se ha ido al traste y que nada volverá a darle la felicidad.



Pero como de costumbre, yo voy por libre. No acepto consejos sin antes haber probado su validez.



Y como es lógico suponer, me equivoco una y otra vez hasta que compruebo la veracidad de los consejos recibidos y asimilo por fin el aprendizaje.



A veces cuesta mucho tiempo llegar a ese aprendizaje. Pero lo que importa es que finalmente llegue.



Creía que me iba a costar mucho más decir un “NO” tajante a un ex que te suplica verte antes de partir. Pero me equivoqué en mis pensamientos. La clave estaba en pensar sólo en una misma y las palabras salen solas: “no te voy a ver antes de irme, no ME voy a ir con ese dolor”.



E inmediatamente, me quité un enorme peso de encima.



Por primera vez, no he pensado en él y ni si quiera lo he disimulado.



Y se que le he hecho el mayor de los favores. Lo se por su respuesta: “ahora tendré que asumir que para mí has muerto”.



Y por primera vez creo que puede superarlo. Sólo enterrando a alguien se acepta su muerte.



Y por primera vez, me siento libre.



Porque si se siente como un cabrón, no será porque se lo haya dicho yo.



Porque lo que tenga que aprender, no se lo voy a enseñar yo.



A veces, no hay que decir nada, ni enseñar nada, ni explicar nada, ni demostrar nada.



Tan sólo, dejarlo estar. Porque en tus manos no está la solución, ni el aprendizaje, ni la enseñanza, ni la respuesta.




A veces el egoísmo ofrece a la otra persona la libertad necesaria para que el aprendizaje llegue por sí sólo.



Sólo cuando desechamos el peso de la culpa, es cuando se puede escribir encima. Cuando está todo impecable.



Y es que dejarlo estar, a veces cuesta más que invertir energía y dolor. Y produce mayor beneficio.



3 comentarios:

  1. Hola Mar:

    Imagino que debes estar a piñón preparando "tu aventura". Por éso quiero aprovechar ahora para desearte un buen viaje (según me contaron es largo) y enviarte todos mis mejores deseos.
    Eso sí, que sepas que nos dejas, pero no "archivados definitivamente" sino a la espera de tus noticias, no vamos a "dejarlo estar" así que móntatelo como quieras pero no te olvides que aquí, en este mundo de teclas, estaremos esperando tus "kiwi-crónicas".
    Un besazo y un abrazo grandote para ti y espero que tus expectativas se cumplan y, si puede ser, se mejoren "in situ".

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  2. ¡¡Gracias, mi niña!!

    Descuida que me llevo portátil y prometo mantener el blog al día.

    Qué chungas son las despedidas, pero qué emocionante lo que viene...

    Es poquito tiempo así que se intentará vivir intensamente.

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  3. Qué grande la canción que has escogido

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