domingo, 31 de enero de 2010

LA CLAVE DE LA FELICIDAD




Cosas que no pueden faltar a diario:

- Levantarse de la cama. Imprescindible para comenzar el día. Y si de levantar se trata, que sea también el ánimo... para coger energía.


- Arrancar el motor.


- Repasar la lista diaria, subrayar mentalmente lo importante para hoy.


- Ante la rutina, dosis de creatividad. Procurar aprender algo interesante cada día.


- Nunca olvidar lo que te motiva. Si te apasiona eso, regálate un homenaje para cargar las pilas.


- Retenerlo en la memoria, acordarte de lo que te hace segregar dopamina.


- Olvidarlo para siempre, enterrar todo lo malo........... Callar, para no hacer ruido.


- Filtrar. Como cuando respiramos... Seleccionar sólo lo bueno.


- Compartir motivaciones... contagiar, transmitir, convivir.


- Reír. Si puede ser, hasta sentir dolor de tripa. Sarna con gusto, no pica.


- Llorar si es necesario. El agua salada cura heridas y no te hará más débil.


- Actividad. Cambiar a ritmo ternario. Añadir el contratiempo. Jugar con semifusas.


- Superar la velocidad de lo permitido siempre que puedas pagar la multa y nadie salga herido.


- Probarlo. Hacer algo nuevo que te haga sentir más viejo que ayer.


- Tachar una cosa más y anotar algo desconocido.

- Dormir. Regalarse el descanso merecido.


- Reconciliarse para empezar de nuevo.


RECONCILIARSE PARA EMPEZAR DE NUEVO...


- Reconciliarse


- Empezar de nuevo.



viernes, 29 de enero de 2010

PARA GUSTOS, COLORES




“Chicos, chicos, escuchad todos!!”..............Nuestro contertulio particular nos ameniza los ratos muertos en los que no hay nada de trabajo que hacer:



“A ver, voy a proponeros dos situaciones. Tenéis que elegir una de ellas...



Estáis por la noche de fiesta con l@s amig@s. Elegid el caso con el que os quedaríais:



a) Se os presenta un grupo de chic@s en el que tod@s están buen@s. Cada uno de vosotr@s liga con un@ de ell@s (tú y tus amig@s), pero tú ligas con el más fe@ de tod@s. Digamos que con el/la fe@ de l@s guap@s. Te lías con él/ella.


b) Se os presenta un grupo de chic@s en el que tod@s son fe@s. Cada uno de vosotr@s liga con un@ de ell@s (tú y tus amig@s), pero tú ligas con el más guap@ de tod@s. Digamos que con el/la guap@ de l@s fe@s. Te lías con él/ella."



Ante tan estereotipada situación sólo pude decir: “Por favor, Rober, qué simpleza de argumentación!!”.......... Aunque, como era de esperar, nuestro compañero no se vino abajo: “Maritina, a ó b!!”



“Pufffffffffffff........... quedémonos con el peor de los mejores...”



“Richi??”............ “Javi??”............... “Eduard??”.............. “Angelita??”........... Cada uno iba dando su respuesta sin dudar demasiado.



Cuando todos habíamos acabado y conseguido la unanimidad, pregunté: “y tú, Rober??” A lo que respondió: “por supuesto, la b”......... Por un momento creí que se había equivocado de opción: “prefieres a un orco antes que a un guaperas sólo por superar a los paquetes de tus amigos??”



“Maritina, hay que mantener un status.”



“Me lo está diciendo un teleoperador??” me mordí la lengua. En su defecto, seguí pensando: “claro, por status aceptaste este trabajo teniendo 3 carreras...”



Tras mirarnos todos con cara de confusión, nuestro santo jefe colocó la guinda: “rarezas de gayer”.



“Gentuza, nunca lo entenderíais...”



Se que todos pensamos: "QUÉ MARICA ERES, Y LO QUE SE TE QUIERE."



Sólo alguien muy grande puede escupir de su boca lo que quiera y seguir siendo respetado.



Sólo alguien que siendo diferente, se reafirma al ser distinto.



lunes, 18 de enero de 2010

NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE





Cansados de escuchar los lamentos victimistas de nuestro compañero de trabajo narrando reiteradas veces las consecuencias de su fatídico accidente de coche, el día de Nochebuena decidimos soltarle el mayor sermón moralista que jamás hubiese presenciado.



Todo empezó con una de mis incisivas frases: “Nacho, cada vez que mencionas la expresión “dónde voy con esta cara rota”, lo que me dan ganas es de partirte la cara yo misma y con mis propias manos.”



Imagino que le sorprendió verme por primera vez seria y que no le siguiese la corriente con su carcajada. En su defecto le giré la cara hacia la ventana. Ya era tarde y con la oscuridad de fuera podíamos vernos reflejados en el cristal.




“Fuuuu, qué horror.” Dijo exactamente lo que esperaba...



“La verdad que sí, ni si quiera te has peinado, tío.”



Volvió a reírse mientras se peinaba con las manos.




“No eres un puto monstruo, sabes??.... Por cierto, qué te van a hacer en la próxima operación??.” Mientras respondía, palpé conscientemente su rostro ensiliconado aparentando curiosidad.



“No te da asco??” Me lo dejó fácil, éste era el momento para meter el machete: “Macho, qué predecible eres, sabía que lo dirías. No, no me da asco. No nos das asco, tío!! El problema lo tienes tú.”



Los siguientes minutos se convirtieron en una avalancha de sermones, consejos y teorías de vida por parte del resto de compañeros hacia aquella gran persona. Por un momento no estábamos hablando de sexo, borracheras, juergas nocturnas, ni criticando al otro departamento. Era algo serio y todos querían aportar su granito de arena.




Como era de esperar, la conversación tomó otro cariz. De lo contrario, se hubiese asemejado al culebrón de sobremesa que te ayuda a dormir la siesta. Cada uno desveló sus insignificantes complejos: “yo nací maricón, y maricón moriré. Lo que ayer me acomplejaba, hoy es un orgullo.”............. “Cuando empecé a quedarme calvo, el mundo se me vino encima. Y hoy me pelo la cabeza para relucir calva brillante.”......... “¿Te has fijado alguna vez en el enorme culo que tengo? Yo prefiero decir que soy de caderas anchas...”......................... “Yo soñaba con tener dos tetas como dos carretas y mira con lo que me he quedado... Ahora me alegro de estar proporcionada.”................ “Una vez me cedieron asiento en el metro creyendo que estaba embarazada. ¿Por qué te crees que siempre llevo ropa ancha?”.




Las respuestas de Nacho eran las previstas: “muchos hombres están calvos, si estás gordo puedes adelgazar, ser gay no es un defecto o el tamaño no importa...” Frases que sólo son creíbles en las películas, porque en la vida real, cada uno de nosotros sabíamos que era un handicap, o así lo habíamos sentido.




Temiendo perder el motivo de la conversación, recalqué: “Nacho, que no te líes, que todos tenemos nuestras inseguridades, pero no las gritamos a los cuatro vientos!!!! Solo te lo diré una vez: VALES, pero tu mayor defecto es que no te lo crees.”




Todas las sugerencias de cambio y las críticas constructivas acabaron cuando el jefe se incorporó a la conversación. Esta vez no simulaba ignorarnos y otorgó un peso importante a la conversación.




“Nacho, tú estás vivo y no has acabado en una silla de ruedas. ¿Podrías por un momento imaginarte a mí con una enfermedad degenerativa incurable?”




“Venga Richi, no nos pongamos catastróficos. Todo lo que me digas lo se, pero yo no me quiero con esta cara. Así no.”




“Nacho, te estoy hablando en serio. Algunos de tus compañeros lo saben, pero la mayoría no. Tengo osteoporosis. ¿Acaso te lo podrías haber imaginado con mi actitud y mi forma de vida? La gente no me considera un enfermo porque yo no lo muestro. Soy consciente de mis límites, pero no hago un drama de ello. ESTOY VIVO.”




Disimuladamente me levanté para ir al baño.




Al regresar, el silencio arañaba las paredes. Cada uno estaba absorto en sus propios pensamientos. Ante la falta de costumbre sólo pude soltar:



“Chavales, mañana es Navidad!!”



Y agradecí mentalmente cada uno de los comentarios.







lunes, 4 de enero de 2010

¿QUÉ TE PIDES?




Vida que me mantiene activa
Ideales por los que luchar
Valor para conseguir lo que quiera
Imaginación, pues hay un lienzo en blanco
Recursos, para darle color.


Espacio para sentirme yo misma
Libertad aunque cueste un riñón.


Personas que me acompañan
Relaciones que vienen y van.
Esperanza por lo que me llena
Sentimientos difíciles de explicar
Etapas irrepetibles
Novedades para recordar
Tiempo que se escapa entre las manos
Es todo lo que me quiero llevar.